La hora de hacer los deberes puede convertirse en toda una debacle, especialmente si tú no tienes tiempo y tu hijo se resiste o se agobia al pensar en realizar las tareas escolares. En ocasiones, esto puede derivar en altercados y discusiones que perjudican gravemente la perspectiva que los más pequeños guardan con los estudios en casa.

La pedagogía terapéutica ha desarrollado una serie de técnicas de trabajo intelectual con las que se pretender evitar en gran medida el fracaso escolar y, a su vez, fomentar que los niños contribuyan en su propio aprendizaje.

Los padres también estamos implicados en este proceso, ya que es importante que enseñemos estas estrategias de manera natural. Con el fin de motivar e impulsar a tu hijo, hay una serie de técnicas que puedes realizar desde tu casa.

 

Técnicas de trabajo intelectual

Desde el ámbito familiar puedes potenciar el desarrollo de buenos hábitos de trabajo académico, y a continuación te contamos cómo.

 

· Mantén un diálogo distendido y optimista

Tus palabras tienen una connotación muy importante para el entendimiento que tu hijo hace acerca de los deberes. Por tanto, procura evitar relacionar las tareas académicas con términos negativos como castigo, obligaciones o aburrido. Lo mejor es que emplees palabras agradables y positivas que ayuden al niño a entender lo mucho que va a aprender y lo interesantes que pueden ser los conocimientos que adquiera.

 

· Establece un espacio y un horario

El mejor sitio para que tu hijo haga los deberes no es necesariamente su habitación o un escritorio propio. Puede tratarse de cualquier estancia que reúna los requisitos imprescindibles. Esto es una iluminación adecuada, en la que tu hijo tenga acceso a las enciclopedias y los libros de consulta y que sea un espacio sin distracciones que le permita concentrarse en las tareas.

Asimismo, es imprescindible que fijéis un horario en el que llevarlas a cabo. Debéis respetar tanto el espacio como el horario y no cambiarlos aleatoriamente. De esta forma estás potenciando que tu hijo adopte los hábitos de estudio y de disciplina apropiados, y previenes que se creen discusiones.

Lo más recomendable es que establezcas un horario temprano, y evites que se dejen los deberes para la última hora, en la que tu hijo estará más cansado, tendrá menos ganas y los resultados pueden ser peores.

 

· Motivar sí, recompensar no

Es importante que motives e impulses las capacidades y habilidades de tu hijo. Es decir, que lo alientes y crees la confianza en sí mismo que le pueda faltar. También debes reconocer sus esfuerzos y su interés por conseguir los objetivos aún cuando los resultados no son positivos.

Sin embargo, no le prometas un premio a cambio de hacer los deberes, ya que corres el riesgo de que la situación se desnaturalice y tu hijo lo entienda como una especie de soborno.

En conclusión, las técnicas de trabajo intelectual desarrolladas para hacer los deberes tienen como objetivo sacar el máximo potencial académico de tu hijo.

Desde Proyecto Aprende queremos ayudaros a ser partícipes del desarrollo de vuestros hijos, así que no lo dudes más y contacta con nosotros para más información.

 

Fuentes de Referencia

https://kidshealth.org/es/parents/help-gradeschooler-homework-esp.html
https://www.smartick.es/blog/educacion/10-consejos-para-que-los-ninos-hagan-solos-los-deberes/
https://faros.hsjdbcn.org/es/articulo/10-consejos-clave-ninos-hagan-deberes-exito
http://www.eluniversal.com.co/suplementos/nueva/tareas-6-estrategias-que-no-fallan-150266