Preguntas frecuentes

En esta sección trataremos de responder las preguntas más frecuentes sobre nuestros servicios.

PSICOLOGÍA


¿Cuándo llevar a mi hijo a un psicólogo?

Cuando los padres tienen como opción llevar a sus hijos a un psicólogo, es muy probable que hayan tratado de resolverlo con sus propios métodos, pero aun así aquello que ha estado a su alcance no tiene a penas resultado.
Los niños o los adolescentes tienen formas de expresar su malestar totalmente diferente a los adultos, y debemos tener claro que habrá que acudir a consulta siempre que haya sufrimiento.

Este sufrimiento puede expresarse en niños y adolescentes de muchas formas: ansiedad o depresión, dificultades escolares, dificultades de relación con sus iguales, problemas de relación con la autoridad, enuresis o encopresis, fobias, acoso escolar, problemas de alimentación o de sueño, autolesiones… y un largo etc. que tiene que hacer saltar las alarmas de que algo está sucediendo en el desarrollo y la vida del niño.

¿Qué puede aportarnos como padres? ¿A mi hijo en qué puede ayudarle?

Se trata de ofrecer un espacio para entender qué está pasando en la vida del niño que no puede elaborar él solo. Necesita poder tramitar con su propio lenguaje aquello que le provoca el malestar, como puede ser el nacimiento de un hermanito, el cambio de colegio, la separación de sus padres o el fallecimiento de un familiar entre otras múltiples cosas: que pueden ir desde lo más insignificante, hasta lo más obvio, por lo que están pasando todos los miembros de la familia sin problema aparente.

Puede ser que los familiares, ante el intento frustrado de ayudarles, experimenten culpa que les provoque angustia o pensamientos como: “Realmente necesitará ayuda? ¿No será peor ir a un psicólogo a remover las cosas? ¿Podría traumatizarle por llevarle?”. Creemos que esta angustia de los padres no ayuda a resolver lo que sucede, no propone una solución, solo paraliza y estanca el problema.

 

¿Se va a curar?

Una vez terminada la evaluación, se va a enfocar el tratamiento en función de las necesidades y la problemática de cada uno.

Muchas veces nos encontramos con padres que acuden a terapia,  pensando que una vez sepamos lo que le pasa a su hijo, se va a proponer un abordaje cerrado y aplicándolo vamos a hacer que los síntomas o malestares del niño desaparezcan. Parece que saber el nombre del diagnóstico que tiene el niño, calma la angustia que las familias tienen, quedándose en una afirmación similar a esta: “Mi hijo es hiperactivo, disléxico, fóbico…”. De este modo, podemos correr el riesgo de olvidarnos de que todos estos padecimientos mostrados por el niño, son un indicador de que algo está pasando en su desarrollo.

Se trata de plantear un enfoque individualizado, donde el abordaje vaya dirigido a pensar que el niño no está pudiendo pasar por todos los niveles evolutivos o de estructuración psíquica que necesita para alcanzar una autonomía y maduración acompañadas de salud y bienestar.

 

¿Cuánto tiempo va a necesitar mi hijo ir al psicólogo?”

La respuesta va a estar en los ritmos de cada niño y también de cada familia. El terapeuta acompañará durante este proceso tanto al niño como a los padres, tratando de entender esos tiempos y lo que en ellos sucede generando sufrimiento y malestar, en definitiva, tratando de conocer mejor a su hijo y la relación que entre ambos se ha establecido.

NEUROPSICOLOGÍA


¿Quiere obtener el máximo rendimiento de su hijo?

En ocasiones, los padres tendemos a conformarnos con que nuestro hijo apruebe porque consideramos que no puede obtener un mayor rendimiento, pero ¿se ha planteado la importancia de ayudar a su hijo a llegar donde realmente puede?

Desde nuestro centro, realizamos sesiones individualizadas con una previa valoración, en función de la edad mental que tenga el niño o el adolescente. De esta manera, podemos plantear un tratamiento que permita potenciar al máximo el rendimiento intelectual de su hijo.

 

¿Siente que su hijo se despista con facilidad y no es capaz de centrarse?

Suele ser bastante corriente que su hijo tenga despistes como, por ejemplo, no apuntar la tarea de clase, olvidarse algún libro en casa, no contestar a alguna pregunta de un examen o, simplemente, pasa horas y horas estudiando para, finalmente, obtener un suspenso o un aprobado raspado.

Desde Proyecto Aprende trabajamos con las capacidades cognitivas con la finalidad de fomentar estrategias mentales para mejorar la funcionalidad del niño o adolescente en su entorno.

 

¿Su hijo padece algún trastorno del neurodesarrollo o enfermedad neurológica?

En general, estas patologías implican ciertas dificultades en: atención y percepción, memoria, proceso lingüístico, función ejecutiva, razonamiento, etc.

Desde la especialidad de Neuropsicología, promovemos la rehabilitación, estimulación y/o compensación de ciertas afectaciones o disfunciones derivadas de la enfermedad. Además, ayudamos a la familia, mediante pautas de actuación, a generalizar aprendizajes en el hogar.

LOGOPEDIA


¿Es normal que mi hijo se quede a menudo sin voz?

El hecho de quedarse a menudo sin voz no es normal ni en los niños ni en los adultos. Las causas de la disfonía o afonía pueden ser una mala técnica de habla, una causa orgánica (nódulos, quistes, etc.) o una infección viral, entre otros. Es necesario que el otorrinolaringólogo realice una valoración y, probablemente, que un logopeda lleve a cabo una terapia vocal.

 

 ¿Cuándo hay que ir al logopeda por una disfonía?

En el caso de que los síntomas superen un mes es necesario acudir al especialista, incluso cuando parece no haber una causa concreta. Los antecedentes familiares y el hecho de quedarse sin voz repetidamente son factores que aumentan la necesidad de una valoración y un tratamiento especializados.

 

 ¿Qué es un logopeda?

El logopeda es el profesional encargado de prevenir, evaluar y tratar las alteraciones de la comunicación. Esto incluye desde patologías de la voz hasta problemas en la deglución, pasando por el habla, el lenguaje (escrito, hablado y gestual), las funciones orofaciales y la audición. La logopedia no tiene límite de edad, por lo que los pacientes pueden ser prematuros, niños, adolescentes, adultos y ancianos.

 

¿Cuándo debo llevar a mi hijo al logopeda?

• Pronuncia de forma incorrecta (dislalias, disartrias y disglosias).

• Se bloquea o tartamudea (disfemia).

• Mastica y/o traga de forma inadecuada y/o respira por la boca (terapia

miofuncional).

• Presenta un retraso del lenguaje.

• Presenta un trastorno específico del lenguaje (TEL/disfasia).

• Padece un trastorno auditivo.

• Padece un trastorno visual.

• Tiene alteraciones en la voz (disfonías).

• Presenta alteraciones del lenguaje o deglutorias en consecuencia a una

alteración neurológica (afasia y disfagia).

• Presenta dificultades en la lectoescritura (retraso, dislexia, disgrafía,

disortografía…).

• Muestra una mayor dificultad en el campo de las matemáticas (discalculia).

• Padece dificultades de aprendizaje.

• Tiene problemas atencionales y/o de memoria.

• Muestra ausencia de comunicación o predisposición al aislamiento

(sordera, hipoacusia, autismo, mutismo).

SPEECH THERAPY


Mi hijo entiende los dos idiomas pero contesta solamente en uno, ¿cuál es la causa?

No es raro que un niño educado en un ambiente bilingüe o multilingüe muestre una actitud pasiva hacia uno de los idiomas. Las causas pueden ser muy variables: desde falta de vocabulario hasta comodidad, pasando por sentimiento de inseguridad. En estos casos no hay que dejar de hablarle en el idioma en el que no habla, ya que continúa desarrollándolo de forma pasiva. También es interesante tratar de comprender cuál es la causa concreta, y esto puede conseguirse a través de mantener conversaciones con el niño acerca de sus sentimientos, observar su actitud o con terapia.

 

Mi hijo entiende los dos idiomas pero contesta solamente en uno, ¿qué puedo hacer?

Es fundamental motivar el uso del idioma a través de juegos, cuentos o canciones, entre otros. También pueden organizarse actividades en las que sea necesario el uso del idioma (grupos de juegos, ver películas en versión original y comentarlas, etc.).

No es conveniente que se obligue al niño a hablar en ese idioma, pero sí es de gran utilidad que los padres y profesores lo sigan empleando y que motiven su uso con pequeños trucos a lo largo del día a día.

 

Ventajas y desventajas de una educación bilingüe o multilingüe

Las personas educadas en un ambiente bilingüe o multilingüe gozan de más ventajas que desventajas. El hecho de diferenciar desde una temprana edad dos lenguas diferentes permite un desarrollo más temprano del metalenguaje (capacidad para describir el lenguaje). Esto les permite comprender que existen muchas formas para transmitir un mismo mensaje. Además, el nivel que alcanzan estas personas puede llegar a ser muy alto o nativo en ambos idiomas y el vocabulario que se alcanza es mucho más amplio al sumar el de dos lenguas distintas.

Por otro lado, las personas educadas de forma bilingüe o multilingüe tienen mayor capacidad para comprender las diferencias culturales y suelen ser más abiertos a nuevas ideas y formas de vida. De cara al futuro, se trata de una gran ventaja el hecho de dominar dos o más idiomas.

A pesar de ello, hay que tener en cuenta que es posible que el nivel semántico (vocabulario) que se adquiere en uno de los dos idiomas sea menor que el de una persona monolingüe. Sin embargo, esta pequeña desventaja no suele suponer ningún problema por tratarse de una diferencia mínima.

También es posible que la persona bilingüe o multilingüe se sienta rechazada o diferente por pertenecer a una sociedad principalmente monolingüe, pero esto no sucede a menudo porque los ambientes en los que viven estas personas suelen ser también multiculturales. No hay que olvidar que los niños bilingües o multilingües no son inmunes a los problemas del lenguaje, por lo que les pueden aparecer en uno o más idiomas.

Puede observarse que las desventajas son claramente inferiores a las ventajas, pero no hay que olvidar que cada persona es un mundo y que hay ocasiones en las que es necesario recibir asesoramiento profesional.

PEDAGOGÍA TERAPÉUTCA


El orientador del colegio nos ha comentado que nuestro hijo va a recibir apoyo especializado de PT. ¿Qué es eso?

Las siglas PT corresponden a “Pedagogía Terapéutica”. Se trata de un maestro especialista, presente en la mayoría de centros escolares. Trabaja, principalmente, con Alumnos Con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (ACNEAEs).

Generalmente, para que intervenga dicho especialista, es necesaria una evaluación en la que se establezca la necesidad de su actuación. Su tarea suele centrarse en la estimulación de aquellos aspectos que pueden requerir un tratamiento más especializado. Este es el caso de la estimulación cognitiva de la atención, percepción, orientación espacial y funciones ejecutivas.

También interviene cuando se detectan dificultades y/o trastornos de aprendizaje, que requieren un tratamiento especializado, como por ejemplo en el caso de lectura o del cálculo.

Además, apoya al alumnado cuando los contenidos que el alumno necesita trabajar son de diferente dificultad que los de sus compañeros de clase.

 

¿Qué implicaciones tiene que mi hijo tenga una Adaptación Curricular?

Las adaptaciones curriculares son medidas que se adoptan desde el centro, con el objetivo de poder concretar el nivel curricular de cada uno de los niños a sus necesidades educativas.

Existen dos tipos de adaptaciones: significativas y no significativas. Ambas conllevan cambios que pueden ir desde metodológicos, hasta la eliminación de  objetivos. En la etapa de primaria, que un niño tenga una adaptación curricular, no afecta para su paso a secundaria. Pero es en esta última etapa, donde tener una adaptación curricular puede generar mayores implicaciones, al no permitirles titular en el caso de ser adaptaciones significativas.

 

¿Por qué incluir la figura de un PT en Proyecto Aprende?

Nuestra visión de dar una respuesta integral a las necesidades del niño, nos hizo plantearnos la figura del PT, ya que gracias a este profesional, conseguimos concretar y contextualizar todo lo que trabajan los especialistas clínicos a la realidad diaria de las tareas escolares.

Si usáramos una metáfora para explicarlo, es como si a un coche le arreglásemos el motor pero no le pusiéramos las ruedas.

 

¿Temes cuando se acerca la hora de hacer los deberes?; ¿Estos se han convertido en un suplicio diario?

En muchas ocasiones, los deberes se convierten en un suplicio en casa e incluso desestabilizan las relaciones familiares.Esto es debido a que los padres no somos especialistas y perdemos los nervios y la paciencia, y más en el caso de niños con dificultades de aprendizaje.

Pues bien, en esos casos un especialista en PT  os puede ayudar, ya que va a enseñar y entrenar a los niños en adquirir técnicas para planificar las tareas, estudiar y organizarlas. No se trata de hacer los deberes, sino de enseñarles las herramientas para aprender a realizarlos.

 

TERAPIA OCUPACIONAL


¿Por que mi hijo parece torpe, le cuesta organizar tanto el material y los objetos y tarda tanto en vestirse?

Su hijo podría tener pobres habilidades de planeamiento motor, que es la habilidad de darse cuenta de cómo mover el cuerpo y las extremidades en situaciones nuevas. Para hacer esto correctamente, es importante procesar la información sensorial que proviene de nuestra piel, músculos y articulaciones cuando aprendemos tareas nuevas y al realizar tareas habituales que requieran de pequeñas modificaciones; por tanto podría ser un problema en el procesamiento de la información sensorial.

 

Mi hijo no acepta determinadas comidas en su alimentación; o bien, no le gusta tener las manos o la boca manchadas y evita determinadas texturas; no tolera que le cepillen el pelo, lavarse los dientes, la cara o la cabeza… ¿qué le puede pasar a mi hijo?

Puede que su hijo sea hipersensible a experiencias táctiles, algo que se denomina también como “defensibidad táctil”. El sistema sensorial de su hijo no filtra adecuadamente la información táctil y por ello que tiene tantos problemas cuando se enfrenta a este tipo de sensaciones tan desagradables para él, además los niños con defensibidad táctil, buscan sensaciones propioceptivas o actividades que requieran fuerza en un intento de mantener su sensación de bienestar.

Debería acudir a un Terapeuta Ocupacional especialista en Integración Sensorial que pueda valorar a su hijo y abordar el problema con un tratamiento ajustado a sus necesidades.

 

¿Por que mi hijo no presta atención en sus actividades y siempre tiene que estar moviendo alguna parte de su cuerpo, o girando, corriendo y lanzándose? ¿Por qué se apoya o recuesta sobre muebles?

Puede que su hijo tenga un diagnóstico de déficit de atención e hiperactividad TDAH porque no parece prestar atención y está en constante movimiento. La razón subyacente de sus dificultades es que es hiporesponsivo al movimiento y en consecuencia requiere de una dosis extra para mantenerse alerta. Casi todos nosotros nos ponemos impacientes su estamos sentados durante mucho tiempo, lo hacemos porque nuestros músculos necesitan información y necesitan moverse.

Si somos hiporesponsivos al movimiento necesitamos una mayor cantidad de información con el fin de mantener nuestro nivel de atención. Los niños que tienen dificultades en estas áreas necesitan que se aumenten las oportunidades de movimiento.

 

 

¿Por qué a mi hija no le gusta subir en ascensor, evita las escaleras mecánicas, se inquieta cuando se encuentra en lugares abiertos o en sitios donde hay mucha gente? ¿Por qué parece tan ansiosa, asustadiza y tímida?

Su hija puede que tenga una dificultad en el procesamiento de la información sensorial llama inseguridad gravitacional; las personas con inseguridad gravitacional reaccionan con temor y ansiedad en situaciones que ponen a prueba su relación con la gravedad, ejemplos de tales situaciones podrían ser: ser movido hacia atrás en el espacio (como sucede al cambiar un pañal o cuando estamos sentados en la silla de una oficina), saltar o ser levantado del suelo. El temor parece “irracional o “neurótico”, sin embargo en este tipo de problema los sistemas visual, vestibular y propioceptivo no están bien integrados y la persona siente ansiedad cuando son puestos a prueba.