Con este artículo daremos fin a la cuestión planteada.

Hasta el momento hemos hecho un recorrido legislativo de las medidas de atención a la diversidad y ubicado los documentos de centro en los que se recogen estas medidas. Ahora trataremos medidas generales de aula que un profesor debe tener en cuenta a la hora de programar y evaluar cuando se enfrenta a la diversidad de un aula que tiene escolarizado un alumno/a con TDA/TDA-H.

En este vídeo podemos ver lo que un niño demanda al profesor:

Es muy importante saber lo que sienten y necesitan. Así podemos ajustar la práctica docente, la cual se debe ver reflejada en la programación y en la evaluación.

Respecto a la programación, es importante que cuando nos sentemos a ello tengamos presente estas premisas:

  • Modificar la temporalización de la Programación didáctica, ampliando el tiempo para la consecución de determinadas competencias básicas, objetivos y contenidos.

 

  • Secuenciar los objetivos en pequeñas metas.

 

  • Priorizar objetivos y contenidos para que el alumnado realice aprendizajes significativos.

 

  • Seleccionar los objetivos y contenidos mínimos que ha de conseguir el alumno/a. Si fuera necesario, eliminar aquellos menos significativos y complejos, siempre que no le impidan conseguir los objetivos mínimos para promocionar al curso siguiente.

 

  • Se programarán actividades cortas, variadas, motivadoras y secuenciadas de forma coherente.

 

Estas medidas que se aplican en las programaciones se deben ver reflejadas a la hora de evaluar. Por ello os planteamos recursos que podéis aplicar en los exámenes:

 

  • Dividir el examen en dos partes para ser realizadas en jornadas diferentes

 

  • Adaptar el examen: reduciendo el número de preguntas, destacando palabras clave y/o combinando diferentes formatos de pregunta en una misma prueba. Por ejemplo: de desarrollo, definiciones, opción múltiple, de completar, de elegir entre dos opciones…

 

  • Ampliar el tiempo de realización del examen considerando el cansancio del alumno.

 

  • Realizar el examen de forma oral. Combinar evaluaciones orales y escritas.

 

  • Aumentar la frecuencia de exámenes, pero con menor número de preguntas.

 

  • Proporcionar el calendario de exámenes con antelación suficiente, una semana como mínimo.

 

  • Evaluar en las primeras horas de la jornada.

 

  • Supervisar que lee con atención los enunciados de las preguntas y verificar que las entiende.

 

  • Recordar al alumno/a que revise el examen antes de entregarlo y asegurarse que ha respondido la mayoría de las preguntas antes de entregarlo.

 

  • Valorar que el éxito, en ocasiones no está en el resultado, sino en el proceso.

 

Sabemos que esta tarea de programar y evaluar no es fácil. Muchas veces nos viene dada por un libro y nos dejamos llevar por la corriente que marcan la mayoría de los niños de la clase. Pero detengámonos a pensar en este pequeño pez que intenta llegar hasta el banco de peces y no es capaz ya que tiene la corriente en su contra. Facilitémosle un atajo que le permita encontrarse con sus compañeros.

En Proyecto Aprende, gracias a todo el equipo multidisciplinar que lo formamos, podemos ayudaros en estas tareas con el fin de llegar a buen puerto y disfrutar del viaje de la enseñanza y el aprendizaje.